Hoy paso por aquí para compartir algo que el Señor me viene hablando de hace algún tiempo. Empecemos leyendo este versículo:

"Ama al Señor tu Dios con todo tu corazón, con toda tu alma, con toda tu mente y con todas tus fuerzas." [Marcos 12:30]

Jesús nos dice que este es el mandamiento más importante con el que debemos cumplir. Para la mayoría de creyentes (si no para todos) es sencillo decir que amamos a Dios, porque es una realidad en nuestras vidas, lo declaramos en nuestras oraciones, en los cantos de alabanza, etc. Pero Jesús nos dice que hay un segundo mandamiento igual de importante:

"Ama a tu prójimo como a ti mismo." [Marcos 12:31]

Y esto a veces sí nos cuesta. Amamos fácilmente a los que nos aman, pero parece que nos cuesta muchísimo amar a los que no nos corresponden y menos aún si además nos tratan mal. Pues bien, amar al prójimo, seamos o no correspondidos, forma parte de nuestro privilegio como seguidores y seguidoras de Jesús. Dios ama a todos y cada uno de nosotros, más allá de nuestros actos. Y así es como debemos amar nosotros, no por los actos de las personas, sino por las personas en sí mismas. Y digo que es un provilegio porque tenemos la posibilidad de parecernos un poco más a Cristo, cuando reflejamos su amor a los demás. Y cuando reflejamos el amor de Dios, traemos una parte del cielo a la tierra. ¿No es maravilloso tener el poder de hacer algo así?

Y sólo una cosa más. ¿Debemos amar a quien no nos ama, o incluso a quien nos odia? Jesús nos da la respuesta:

"¡Amen a sus enemigos! Hagan bien a quienes los odian. Bendigan a quienes los maldicen (...) Si solo aman a los que los aman a ustedes, ¿qué mérito tienen? ¡Hasta los pecadores aman a quienes los aman a ellos!" [Lucas 6:27-32]

¿Cómo lo hacemos? Debemos recordar que el amor es uno de los frutos del Espíritu (ver Gálatas 5:22-23). Por lo que si sentimos que nos cuesta, pidamos y el Espíritu nos dará aquello que nos falta. Es una de esas cargas que podemos entregar a Cristo y su Espíritu nos ayudará a hacerla más ligera.

Ama a tu prójimo y serás amado, porque todo el que da recibe. Ama a tu prójimo y le estarás demostrando a Dios que lo amas, obedeciendo sus mandamientos.

****

Y como recordatorio, te he preparado esta lámina que puedes descargar pinchando AQUÍ

Me encantaría que me dejaras cualquier comentario que tengas sobre este tema debajo. Muchas gracias por tu tiempo y que Dios te bendiga grandemente!!

Un abrazo!

Iva